Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer,
vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también
su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los
apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu
corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del
precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y
vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu
corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír
Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor
sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo
envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como
de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo
que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis
en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro
le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor?
He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu
marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de
él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta;
y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.
Hch.5.1.10
Tener la convicción de vivir por fe es los que nos lleva hacia la luz de Dios, el camino a transitar no es sencillo pero tampoco es gravoso ya que contamos con Jesucristo para guiarnos y llevar nuestras cargas. Ahora suele ocurrirnos dos extremos, la decision de vivir en gracia nos hace despojarnos de nuestros valores mundanos ofreciendoselos a Dios, estos valores, no son exclusivamente poseciones materiales, sino también valores que hemos atesorado en nuestro corazon durante toda la vida en el mundo, cierto apego material o de escencia que entendemos podemos ofrecer a Dios. y con corazón lleno de fe encaramos dicha entrega. Por otra parte a la hora de soltar finalmente este apego, pocesión o voluntad ofreciendolo a Dios, nos invade la inseguridad del mundo, nuestra antigua forma de proceder tiende a hacernos dudar y a mentir a Dios como Ananías, reservandonos parte para nosotros. Esto es el mentir a Dios, ¿que tonteria seria esta de confiarnos a medias? ¿Dios nos pide estas entregas si no estamos preparados para hacerlo? ¿Dios necesita de nuestras entregas? ¿A quien beneficiamos con el poder de Dios en andar en verdad y libres de cargas mundanas? ¿A Dios? ¿Le estamos ofreciendo algo que él no posea?
El único que se beneficia por vivir en fe, en verdad, en amor, y lleno de Espiritu Santo es uno mismo. Tengámoslo siemre presente.
Que Dios te Bendiga
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