Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
Porque:
El que quiere amar la vida
Y ver días buenos,
Refrene su lengua de mal,
Y sus labios no hablen engaño;
Apártese del mal y haga el bien;
Busque la paz y sígala.
Porque los ojos del Señor está sobre los justos,
Y sus oídos atentos a sus oraciones
Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal
Sal.34.12.16
¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?
Mas también si alguna cosa padecéis por la justicia, bienaventurados sois.
1Pe.3.8.14
Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.
1Pe.3.17
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