El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Por eso les hablo en parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. Mt.13.10.13
¿a quienes se refiere con "a vosotros os es dado..."? ¿nada más que los discípulos que en aquel momento estaban con Jesús?
¿que es lo que hay que tener para que se me dé más y no se me quite? o ¿que cosa me será quitada?
Todas estas preguntas me surgían de esta palabra, si comprendo y veo cuando la gente oyendo no oye o viendo no ve, porque el mundo hace de todo para cegarnos, ¿de que? de los verdaderos valores de la vida.
Pero, ¿cómo accedo a ver y a oir y a crecer dentro de estos valores que ahora empiezo a vislumbrar como los verdaderos?
Cuando acepto a Jesús en mi corazón el velo del mundo queda destruido y mi entendimiento se une a mi corazón y se abren mis oídos. Porque a partir de que acepto a Jesús en mi corazón soy una con él. Y ya no es la fe nada más lo que parece guiarme, sino el verdadero camino de la vida a través de Cristo lo que me hace comprender, y ser más sabia y dirigir mi vida por un camino libre de ataduras vanas y sentimientos encontrados.
Porque la fe por sí sola no basta, ¿por qué? porque fe tenemos en muchas cosas, de hecho nos artamos de decir tengo fe en que esto me saldrá bien, o aquello se realizará, esa fe es débil en el Señor, solamente cuando acepto a Jesús como mi Señor entiendo que mi fe verdadera en el camino de la vida en Dios crece, y empiezo a comprender que quiere decir: "...al que tiene,se le dará.
Y al que vive en la oscuridad su entendimiento es tan tenue que aún esas pocas fe que tenía en cosa vanas se le quitará.
De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
De oído oiréis, y no entenderéis;
y viendo veréis, y no percibiréis.
Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,
Y con los oídos oyen pesadamente,
Y han cerrado sus ojos;
Para que no vean con los ojos,
Y oigan con los oídos,
Y con el corazón entiendan,
Y se conviertan,
Y yo los sane.
Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos porque oyen.
Mt.13.14.16
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