Y en los portreros días, dice Dios,
derramaré de mi espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu y profetizarán.
Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
Sangre y fuego y vapor de humo;
El sol se convertirá en tinieblas,
Y la luna en sangre,
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor,
será salvo.
Hch.2.17.21
Sepa, pues, toda casa de Israel, que a este Jesús
a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho
Señor y Cristo.
Al oír esto se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro
y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
Pedro les dijo: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros
en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados;
y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Porque para vosotros es la promesa,
y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos;
para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
Hch.2.36.39
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