que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

25 jun 2015

la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve


Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción
de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 
Por la fe entendemos haber sido constituido
el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve

fue hecho de lo que no se veía.
He.11.1.3

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque
es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que

es galardonador de los que le buscan.
He.11.6

pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre
un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra
de Dios, 
de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; 
porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. 
Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber
dicho: 
Éste es el pacto que haré con ellos 
Después de aquellos días, dice el Señor: 
Pondré mis leyes en sus corazones, 
Y en sus mentes las escribiré, 
añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. 
Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por
la sangre de Jesucristo, 
por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 
y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los
corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua
pura. 
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra
esperanza, porque fiel es el que prometió.
He.10.12.23

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria
la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 
Porque aún un poquito, 
Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. 
Mas el justo vivirá por fe; 
Y si retrocediere, no agradará a mi alma. 
Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe
para preservación del alma
He.10.35.39

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Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo

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