Porque los que son de la carne, piensan en cosas de la carne, pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuando será el tiempo.
Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dió autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.
Velád, pues, porque no sabéis cuando vendrá el señor de la casa, si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana;
para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.
Mc. 13.33.37
Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;
Ga.3.26
Estemos atentos a la fe, velando noche y día, como nos lo enseñó Jesús; para que esa fe, que nos ha sido entregada a través de nuestro Señor Jesús, crezca en vez de apagarse y sigamos el camino del bien; iluminando nuestras vidas con obras de fe, y no dejando que la carne gane y el mundo gane sobre nuestro corazón dejando siempre a la luz el Espiritu de Dios que habita en nuestro interior.
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