Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Hijo de hombre, dí al príncipe de Tiro: Así ha dicho Jehová el señor: Por cuanto se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy un dios, en el trono de Dios estoy sentado en medio de los mares (siendo tú hombre y no Dios), y has puesto tu corazón como corazón de Dios;
he aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto.
Con tu sabiduría y con tu prudencia has acumulado riquezas, y has adquirido oro y plata en tus tesoros.
Con la grandeza de tu sabiduría en tus contrataciones has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón.
Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios,
por tanto, he aquí yo traigo sobre ti estranjeros, los fuertes de las naciones, que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y mancharán tu esplendor.
Al sepulcro te harán descender, y morirás con la muerte de los que mueren en medio de los mares.
¿Hablarás delante del que te mate, diciendo: Yo soy Dios? Tú, hombre eres, y no Dios, en la mano de tu matador.
Ez.28.1.9
Cuantos hombres hay como el príncipe de Tiro que según su obra y sus riquezas o lo que es peor, oyendo a otros se creen un dios. creen que Dios es el hombre y que con eso esta todo dicho. Que claro queda en las palabras de Jehová que el hombre es un ser indefenso y por mas sabiduría que creamos tener y por mas riquezas que logremos acumular no somos más que hombres necesitados de la diestra de Jehová para ver la verdad, y no dejarnos ganar por las pequeñeces del mundo.
A lo largo de tu vida, ¿cuántos balances has hecho? ¿es para ti primordial el dinero? ¿Qué es lo que añoramos aunque nos sobre de todo lo material? ¿Cuales son los verdaderos valores que tenemos grabados en nuestros corazones?
Entonces: ¿qué te llevas de este mundo por más sabio que seas, por más riquezas que tengas?
Crees que eres Dios. ¿Podés añadir a tu estatura un centímetro? ¿Podés convertir en blanco uno solo de tus cabellos?
Eres Dios. ¿Le vas a ganar a la muerte?
Morirás con la muerte de los hombres porque la sabiduría acumulada, las riquezas y el poder de hombres no te convierten en Dios, solamente te enceguecen para que no encuentres el verdadero camino hacia Dios.
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