Dios es el que me ciñe de fuerza,
Y quien despeja mi camino;
Quien hace mis pies como de ciervas,
Y me hace estar firme sobre mis alturas;
Quien adiestra mis manos para la batalla,
De manera que se doble el arco de bronce con mis brazos.
Me diste así mismo el escudo de tu salvación,
Y tu benignidad me ha engrandecido.
Tu ensanchaste mis pasos debajo de mí,
Y mis pies no han resbalado.
2Sa.22.33.37
Tú eres mi lámpara, oh Jehová;
Mi Dios alumbrará mis tinieblas.
2Sa.22.29
Limpio te mostrarás para con el limpio,
Y rígido serás para con el perverso.
2Sa.22.27
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