También el Padre que me envió a dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió, vosotros no creéis.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ella tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
y no queréis venir a mí para que tengáis vida.
Gloria de los hombres no recibo.
Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.
Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis.
¿cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?
Jn.5.37.44
Cuanto hay que hablan, tratan de explicar y de ayudar redefiniendo y explicando la palabra, o dando consejos sabios de como encarar nuestras vidas y aunque parecieran tener la mejor buena voluntad el único fin que persiguen es el de la fama propia y la propia gloria, de ésto habla Jesús al decirnos que recibimos a cualquiera que viene en su propio nombre. El hombre se empeña en develar los secretos de la vida por los caminos más áridos, todo lo quiere a través de la razón y cuando madura y llega a descubrir que la razón solamente debe ser el soporte del entendimiento de corazón, y cuando comprende que ya lo material es sin sentido(si llega a entenderlo) recurre a millones de recetas humanas de autoayuda y preceptos filosóficos en vez de dirigirse a la fuente. Deseo de corazón que encuentres el camino a Dios. Ese camino no es otro que Jesús.
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