que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

15 mar 2013

Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum.
Y el ciervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.
Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.
Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga.
Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa , el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo;
por lo que ni aun me tuve digno para venir a ti; pero dí la palabra, y mi siervo será sano.
Porque también yo soy hombre puesto  bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
Lc.7.10

Estar siempre dispuestos a Dios, es también prepararnos para su venida, obrar en nuestras vidas por fe para no alejarnos de la luz que nos muestra Jesús. Para ser dignos de su presencia y mantenernos vigilantes del mundo como guardianes de las almas de los que él nos encomienda. Para que el amor de Jesús llegue a los corazones que el toca y permanezca allí a través del conocimiento y de la palabra.
Que Dios te Bendiga
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Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo

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