Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que nacido del Espíritu, espíritu es.
No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Jn.3.6.8
De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
Si os he dicho cosas terrenales, y no me creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
Jn.3.11.12
Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
Jn.3.19.21
El que de arriba viene, es sobre todos; y el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos.
Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio.
El que recibe su testimonio, éste atestigua que Dios es veraz..
Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida.
El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.
El que cree en el hijo tiene vida eterna; pero el que rehusa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Jn.3.31.36
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17 jul 2011
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