A Jehová clamé estando en angustia,
Y él me respondió.
Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso,
Y de la lengua fraudulenta.
¿Qué te dará, o qué te aprovechará,
Oh lengua engañosa?
Agudas saetas de valiente,
Con grasa de enebro.
¡Ay de mí, que moro en Mesec,
Y habito entre las tiendas de Cedar!
Mucho tiempo a morado mi alma
Con los que aborrecen la paz.
Yo soy pacífico;
Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.
Sal.120
El engaño que nos rodea se pone cotidianamente de manifiesto, para que tengamos una vida de dolor y de mentira, para que no podamos ver que es mucho más sencillo conducirse en la verdad y en la paz. El engaño por mas pequeño que sea produce infelicidad, rencor, mas engaño y sobretodo contiendas y peleas, vivir en este mundo rodeados de engaño es lo que nos convierte en seres con almas pobres, ojos ciegos y oídos sordos a Dios. este salmo es un canto a la paz interior y exterior que la vida de fe en Dios nos da. Vivir en la verdad y por la verdad nos vuelve seres felices y pacíficos. Gloria a Dios.
Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda.
He aquí que no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.
Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.
Jehová te guardará de todo mal;
Él guardará tu alma.
Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.
Sal.121
¿Quién podrá ser mejor guardian de mi alma que Dios? Yo mismo, dirán muchos. Pero para los que podemos ver la grandeza de Jehová entendemos que nadie mejor que él para ser mi guardaespaldas, el no sufre ninguna debilidad humana y siempre estará con nosotros, en las buensa y en las malas, por eso yo lo elijo, y les aseguro que es la mejor elección que cada uno puede hacer, confiarse a los cuidados de Dios.
Que Dios te Bendiga.
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