He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obra despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
El necio cruza sus manos y come su misma carne.
Mas vale un puño lleno de descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.
Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.
Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta:¿para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad y duro trabajo.
Mejor son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.
Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¿ay del solo! que cuando cayere no habrá segundo que lo levante.
También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente, mas ¿cómo se calentará uno solo?
Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
Ec.4.4.12
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