Del fruto de su boca el hombre comerá el bien;
Mas el alma de los prevaricadores hallará el mal.
El que guarda su boca guarda su alma;
Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.
El alma del perezoso desea, y nada alcanza;
Mas el alma de los diligentes será prosperada.
El justo aborrece la palabra de mentira;
Mas el impío se hace odioso e infame.
La justicia guarda al de perfecto camino;
Mas la impiedad trastornará al pecador.
Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada;
Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.
El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas;
Pero el pobre no oye censuras.
Pr.13.2.8
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