¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado a la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino el pensamiento? ¿No he guardado silencio desde tiempos antiguos, y nunca me has temido?
Yo publicaré tu justicia y tus obras que no te aprovecharán.
Cuando clames, que te liberen tus ídolos; pero a todos ellos llevará el viento, un soplo los arrebatará; mas el que en mí confía tendrá la tierra por heredad, y poseerá mi santo monte.
Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado.
Is.57.11.16
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