que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

4 jul 2010

Salmo 56

Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque me devoraría el hombre;
Me oprime combatiéndome cada día.
Todo el día mis enemigos me pisotean;
Porque muchos son los que pelean contra mí con soberbia.
En el día que temo,
Yo en ti confío.
En Dios alabaré su palabra;
En Dios he confiado; no temeré;
¿Qué puede hacerme el hombre?
Todos los días ellos pervierten mi causa;
Contra mí son todos sus pensamientos para mal.
Se reunen, se esconden,
Miran atentamente mis pasos,
Como quienes asechan mi alma.
Pésalos según su iniquidad, oh Dios,
Y derriba en tu furor a los pueblos.
Mis huidas tú has contado;
Pon mis lágrimas en tu redoma;
¿No están ellas en tu libro?
Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día que yo clamare;
Esto sé, que Dios está por mí.
En Dios alabaré su palabra;
En Jehová su palabra alabaré.
En Dios he confiado; no temeré;
¿Qué puede hacerme el hombre?
Sobre mí, oh Dios, están tus votos;
Te tributaré alabanzas.
Porque has librado mi alma de la muerte,
Y mis pies de caída,
Para que ande delante de Dios
En la luz de los que viven.

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Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo

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