El cielo es mi trono,
la tierra el estrado de mis pies.
¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor;
¿O cuál es el lugar de mi reposo?
¿No hizo mi mano todas estas cosas?
¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos!
vosotros resistís siempre al Espíritu Santo;
como vuestros padres, así también vosotros.
¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres?
Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo,
de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;
vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.
He.7.48.53
No hay comentarios:
Publicar un comentario