que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

21 mar 2010

Salmo 64

Escucha, oh Dios, la voz de mi queja;
Guarda mi vida del temor del enemigo.
Escóndeme del consejo secreto de los malignos,
De la conspiración de los que hacen iniquidad,
Que afilan como espada su lengua;
Lanzan cual saeta suya, palabra amarga,
Para asaetear a escondidas al íntegro;
De repente lo asaetean, y no temen.
Obstinados en su inicuo designio,
Tratan de esconder los lazos,
Y dicen:¿Quién los ha de ver?
Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta;
Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos,, así como su corazón, es profundo.
Mas Dios los herirá con saeta;
Derepente serán sus plagas.
Sus propias lenguas los harán caer;
Se espantarán todos los que los vean
Entonces temerán todos los hombres,
Y anunciarán la obra de Dios,
Y entenderán sus hechos.
Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él;
Y se gloriarán todos los rectos de corazón.

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Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo

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