Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.
Y otra vez testifico a todo hombres que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.
De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por la fe la esperanza de la justicia;
porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?
Ga.5.1.7
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario