Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;
echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
1Pe.5.6.8
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario