Les dijo también: ¿quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo que ponerle delante;
y aquél, respondiendo desde dentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?
Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y les dará todo lo que necesite.
Y yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, reciba; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
¿qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra?¿o si pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente?
¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más, vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Lc.11.5.13
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