que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

29 nov 2011

¿Jesús, es mi amigo?

 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre , os las he dado a conocer.
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo de.
Esto os mando: Que os améis unos a otros.
Jn.15.12.17
Imprimir

27 nov 2011

La regla de oro

Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;
Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra, y al que te quite la capa, ni aún la túnica le niegues.
A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.
Y lo que queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.
Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo.
Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.
Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada ; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.
Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
Lc.6.27.36
Imprimir

19 nov 2011

¿Dónde está Dios?

Hace un tiempo que varias cosas pasan por mi cabeza, y he dejado que cierta angustia archi conocida se apoderara de mi ser, y así casi sin darme cuenta se pierde ese sendero de paz que ofrece Dios. Y cuando ya ganó su aparición en mi la endemoniada angustia, doy manotazos de ahogado y aulló a Dios: Ayudame, sacame de esta...etc, etc, entre grandes angustias y llantos... Te pregunto: Te ha pasado alguna vez esto que te cuento? Espero en Dios que no, pero también sé gracias a él que somos muchos los que flaqueamos y perdemos el sentido de nuestras vidas en el camino del Señor.
Alguien me contó una historia, te la hago corta...
Había un alpinista escalando una montaña aunque ya había oscurecido, resbala y cae, al final siente el tirón de la larga cuerda de seguridad que había ido amurando, queda suspendido de ella, nada veía, y a gritos le pide a Dios, SALVAME... Dios le responde: realmente crees que yo puedo salvarte? El alpinista dice: SI TU PUEDES, DIOS SALVAME. Bueno responde Dios: si realmente crees que puedo salvarte corta la soga que te sostiene. El alpinista no pudo hacerlo. Por la mañana la patrulla de rescate informa del hallazgo de un alpinista muerto congelado sostenido por una soga a 2 metros del suelo.
Esta pequeña historia retumba en mi cabeza desde hace unos días, me hace sentir un fraude, diciendo yo creo en ti Señor, pero cuando me manda a soltarme, cuando su camino no me resulta cómodo y confortable, cuando pierdo la paciencia y la perseverancia en Dios; entonces, no corto la soga y claro, me congelo, luego grito salvame!!!! otra vez, para sentirme segura de mi fe, y aunque sé que debo cortar la soga cada mañana de mi vida, también sé que muchas veces me aferraré a ella. 
¿DONDE ESTA DIOS?  la pregunta justa sería: ¿Dónde estoy yo que no puedo ver a Dios?

Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.
Mr.13.33

Mirad que nadie os engañe;
porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: yo soy el Cristo; y engañarán a muchos.
Mr. 13.5.6

Muchas veces somos engañados por palabras buenas, agradables, semejantes a la palabra de Dios, o que parecen acompañarla, pero hay que mirar con el corazón, porque: puede un ciego guiar a otro ciego? no caerán los dos en el hoyo? Las palabras de los hombres no pueden reemplazar la palabra de Dios, puedo contarte yo estas cosas, puedo agregar hasta frases célebres de gente buena, o justos a los ojos de Dios seguramente; Pero no puedo ser ciega y dejarme guiar por la ceguera de otros hombres, hermanos en la ignorancia de Dios o en la fe como yo. Es simple, Vayamos siempre a la fuente. 
La palabra de Dios me conduce por el camino de luz que es Jesús, me da verdadera vida, sin vanidades ni angustias.
Dice Jesús: Yo soy el camino, la verdad y la vida

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo,
echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
1Pe.5.6.8
Que Dios te Bendiga
Imprimir

10 nov 2011

AL DIOS NO CONOCIDO...

porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.
El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.
Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.
Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como alguno de vuestros propios poetas también  han dicho: Porque linaje suyo somos.
Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.
Hc.17.23.29
Imprimir

4 nov 2011

El juzgar a los demás...

 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida medida con que medís, os volverán a medir.
Lc.6.37.38

No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.
Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas.
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Lc.6.43.45
Imprimir

Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo

Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo