que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

30 ene 2011

El que quiere amar la vida
Y ver días buenos,
Refrene su lengua de mal,
Y sus labios no hablen engaño;
Apartese del mal, y haga el bien;
Busque la paz y sígala.
Porque los ojos del Señor están sobre los justos,
Y sus oídos atento a sus oraciones;
Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
¿Y quién es aquel que podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?
1Pe.3.10.13

Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así  lo quiere, que haciendo el mal.
1Pe.3.17

Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.
1Pe.4.8

11 ene 2011

Salmo 66

Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.
Cantad la gloria de su nombre;
Poned gloria en su alabanza.
Decid a Dios; ¡Cuán asombrosas son sus obras!
Por la grandeza de su poder se someterán a ti tus enemigos.
Toda la tierra te adorará,
Y cantará a ti;
Cantarán tu nombre.
Venid, y ved las obras de Dios,
Temible en hechos  sobre los hijos de los hombres.
Volvió el mar en seco;
Por el río pasaron a pie;
Allí en él nos alegramos.

El señorea con su poder para siempre;
Sus ojos atalayan sobre las naciones;
Los rebeldes no serán enaltecidos.
Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
Y haced oíd la voz de su alabanza.
El es quien preservó la vida a nuestra alma,
Y no permitió que nuestros pies resbalasen.
Porque tú nos probaste, oh Dios;
Nos ensayaste como se  afina la plata.
Nos metiste en la red; pusiste sobre nuestros lomos pesada carga.
Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza;
Pasamos por el fuego y por el agua,
Y nos sacaste a abundancia.

Entraré en tu casa con holocaustos;
Te pagaré mis votos,
Que pronunciaron mis labios
Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.
Holocaustos de animales engordados te ofreceré,
Con sahumerio de corderos;
Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos.
Venid, oíd todos los que teméis a Dios,
Y contaré lo que ha hecho a mi alma.
A él clamé con mi boca,
Y fue exaltado con mi lengua.
Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,
El Señor no me habría escuchado.
Mas ciertamente me escuchó Dios;
Atendió a la voz de mi súplica.
Bendito sea Dios,
Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

3 ene 2011

Cuantas veces seguiré el ejemplo de Jonás?

Vino palabra de Jehová a Jonás, hijo de Amital, diciendo:
Levántatey vé a Nínive, aquella gran ciudad y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.
Y Jonás se levantó para huír de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para  Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.
Jon.1.1.3

Cuantas veces hacemos oídos sordos a la alabra de Dios, su consejo, o su mandato?
Ahora que me pongo a deglutir esta palabra de Jonás me doy cuenta de cuantas veces obro en contra de su voluntad, y pienso:  Me hace daño en algún sentido obedecer su mandato?
¿Alguna vez me empujó al pozo?
¿Acaso no soy yo responsable de esas caídas cada vez que desoigo a Dios?
Es evidente que cada vez que ando en sus caminos voy como paseando por esta vida, y cada vez que he querido andar por mis caminos voy como contracorriente; ¿Y si es así, por qué me empeño en andar por mis caminos?
Un poco de soberbia, un poco de necedad, todo tamizado con un poco de vanidad en la la resuesta que me salta del corazón.
¿Qué debo dejar de lado para seguir el camino que me ofrece Dios?
 Basicamente la vanidad y la soberbia que me llevan a creer que yo sola puedo controlar la existencia universal, se reirán de mí frente ha esta afirmación; pero un poco de reflexión que cada uno haga sobre sí mismo los llevará a mi misma conclusión; el hombre cree que puede controlar la existencia universal.
Pero Jehová tiene sus propios caminos, que no se parecen en nada al mis caminos,...

Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo

Porque yo Johová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:No temas, yo te ayudo